2 de cada 10 peruanos sufren alguna enfermedad mental
- Susana Contreras Leguia
- 7 oct 2021
- 6 Min. de lectura
Actualizado: 15 oct 2021
08 de octubre del 2021
El 20% de la población peruana es afectada emocionalmente debido al confinamiento, por ello se celebra el día en conmemoración a ellos.
Redactado por: Daniela Cubas

Consultorio del Centro de Salud Mental Comunitario Honorio Delgado. Fuente: Foto tomada por Rocío Uribe.
Actualmente, nuestro país le está prestando más atención a la crisis emocional de los ciudadanos, contratando más personal capacitado y brindando locales en todos los distritos para que todos podamos acudir a ellos y sanar nuestros males.
Desde el inicio de la pandemia, se ha multiplicado el número de personas con problemas mentales, como consecuencia del rápido aumento de casos confirmados y muertes a nivel nacional, los habitantes y el personal de salud experimentaron problemas psicológicos, como ansiedad, depresión y estrés.
La pandemia y las consecuentes medidas de aislamiento agudizaron los problemas de salud mental de las personas que ya los padecían y generaron nuevos afectados debido al miedo a contagiarse, así como transmitir este virus a sus familiares y amigos.
Sumado al nivel de desempleo, las horas añadidas de trabajo, el perder a seres queridos y mucho más, las personas comenzaron a experimentar cuadros de depresión más agudos, más sin poder salir y juntarse con familia o amigos.
En ese sentido, el artículo 13 del Decreto Supremo N° 094-2020- PCM establece que el Ministerio de Salud debe aprobar un Plan de Salud Mental con la finalidad de contar con un instrumento que permita a la ciudadanía enfrentar en forma adecuada el curso y las consecuencias de la pandemia originada por el COVID-19.
El cuidado y autocuidado de la salud mental = Autocuidado como estrategia base de la salud
“No sólo se trata del virus que afecta a nuestra salud física sino también a nuestra salud mental y cuando hablamos de bienestar, hablamos no solo de la ausencia de enfermedad, también de cómo nos encontramos a nivel psicológico y emocional, el acceso que tenemos a los servicios de salud mental para salvaguardar nuestro bienestar emocional.
El autocuidado son las pautas que tenemos para mejorar nuestra percepción de bienestar y tener un mejor estilo de vida. Hay referencias de personas que no tenían ningún cuadro de salud mental, pero a partir de la pandemia se están desarrollando, y las personas que ya tenían cuadros graves, se vuelven más vulnerables”, afirma Claudia Sánchez, psicóloga del Centro de Salud Mental Honorio Delgado.
En efecto, las estrategias básicas para el autocuidado de la salud, como la alimentación balanceada, el cumplimiento de las horas de descanso necesarias, el ejercicio regular, entre otras, son prácticas identificadas tradicionalmente como parte del autocuidado físico, y son fundamentales y efectivas para el autocuidado de la salud mental.
Mantener la comunicación asertiva, implica la valoración y validación de los componentes emocionales propios, también una actitud empática hacia nosotros mismos y hacia los otros, en la que hacemos un esfuerzo por reconocer, valorar y reconciliar las necesidades propias y de los demás en la comunicación y organización del trabajo.
Datos estadísticos de los trastornos mentales detallan que el 20% de la población padece de trastornos de ansiedad, depresión y conducta, según los Estudios Epidemiológicos de Salud Mental.
Asimismo, estima que alrededor del 20% de la población adulta y adulta mayor padece de un trastorno mental, especialmente depresión y trastornos de ansiedad, y el 20% de niños padecen de trastornos de conducta y de las emociones
En la población mayor de 12 años, los trastornos más frecuentes son los episodios depresivos con una prevalencia anual que varía del 4% en Lima rural y 8,8% en Iquitos; y se estima un promedio nacional de 7,6%.
En niños, los estudios epidemiológicos en Lima y Callao muestran que el 20,3%, 18, 7% y 14,7% presenta algún problema de salud mental en los grupos de edad de 1,6 a 6 años, de 6 a 10 años y de 11 a 14 años, respectivamente. Además, alrededor del 11% de estos mismos grupos está en riesgo de padecerlos.

Apoyo psicosocial desde casa
El Ministerio de Salud ha implementado diversos instrumentos para afrontar la pandemia, una de ellas se realiza a través de la línea telefónica 113 opción 5, que ha recibido desde el 8 de abril al 14 de mayo del presente año 24,802 llamadas, con un promedio de 657 llamadas diarias; siendo el 53% mujeres y el 47% hombres. Con respecto a los motivos de la comunicación, el primer caso de problema es el estrés, seguido de la depresión y ansiedad.
Ayuda psicológica
Las personas que utilizan la línea de ayuda, el 76.6 % corresponde a personas entre 26 y 59 años de edad, el 13.5% a los que tienen 18 a 25 años, el 8.7% a las personas de 60 años a más, el 0.9% a los que tienen entre 12 y 17 años, y el resto a menores de 12 años.
Estrés en niños y adultos mayores
“En el caso de los adultos mayores hay que tener muy en cuenta que el nivel de actividad ha ido bajando a lo largo de los años. Si bien no es recomendable que se encuentren todo el tiempo en casa, ahora con mayor razón, el poco contacto que tenían con el mundo exterior es nula, añadiendo que muchos de ellos tienen dolencias físicas o enfermedades que los hacen más vulnerables.
Lo que hay que buscar en este caso, es que los adultos mayores tengan rutinas en casa, buscar involucrarnos en las actividades que hacían antes de la emergencia.
Con respecto a los niños, la situación es casi similar, aunque ellos tienen una comprensión diferente de la realidad. “Lo que se debe procurar es de manera lúdica permitirles que se vayan informando sobre la enfermedad. Adicionalmente, estar atentos a las preguntas que tengan, darse el tiempo para hablar con ellos y validar los sentimientos de los niños,” así lo resalta la psicóloga Sánchez.
Episodios depresivos
La persona sufre un ánimo triste, una pérdida de la capacidad de interesarse y disfrutar de las cosas, una disminución de su vitalidad que lleva a una reducción de su nivel de actividad y a un cansancio exagerado, que aparece incluso tras un esfuerzo mínimo.
Cuando la depresión empeora suele tener grandes dificultades para poder continuar desarrollando sus actividades personales, familiares, laborales y sociales.
“Hay una serie de consideraciones que deberíamos conocer, como el hecho de que una persona manifieste que tiene deseos de querer morir, es una manifestación de riesgo alto, el hecho que tenga antecedentes de querer matarse también es motivo suficiente para que la persona recurra a verse con algún psiquiatra,” así lo señala Natalia Pérez, psiquiatra del Centro de Salud Mental Comunitario Honorio Delgado.
Ansiedad por la salud
El terapeuta, Fernando Espinoza, egresado de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, afirma que para evitar ser el blanco de la ansiedad debemos regular el tema de las noticias que consumimos diariamente. Para poder contrarrestar este trastorno, el especialista aconseja pasar mayor tiempo con la familia, comunicarnos con nuestros seres queridos, entre otras cosas.
Especialista, afirma que el 50% de las noticias son exageraciones, no son comunicaciones científicas, entonces la gente va acumulando toda esa información y repercute en nuestro estado emocional. Estar pensando todo el tiempo en lo que me puede pasar, o me podría suceder es un factor de carga negativa, de sobrecarga, estrés. Por eso, es muy importante buscar fuentes verídicas y tener horarios de distracción, de relajamiento para un equilibrio emocional.
Por su parte, la psicóloga, Claudia Sánchez, se refiere al problema de ansiedad como el sentido de incertidumbre, por no saber qué puede suceder. Incluso esto ocasiona que las personas comiencen a tener síntomas similares a las del COVID-19.
La diferencia está en que el cuadro de ansiedad es momentáneo mientras que este virus va avanzando. Nos comenta que hay una diferencia entre ser precavidos y tener una ansiedad excesiva, lo cual detiene nuestra vida un poco al aislarnos, esto puede volverse crónico y hacer que la persona pierda mucho sentido sobre su vida.
“Al estar nosotros con dificultad para salir, puede aumentar la ansiedad por el tema de la claustrofobia, también el hecho que para poder disminuir la ansiedad es necesario ejercitarse o ir al cine, salir con tus amigos, situaciones que se limitan con la situación que pasamos mundialmente,” afirma de manera concisa la especialista.
Intervención y recuperación
Las personas con resultado positivo en el tamizaje, o aquellas con síntomas significativos de problemas de salud mental, reciben de manera individual el acompañamiento psicosocial. Es fundamental tomar en cuenta sus temores, su respuesta al estrés, los estímulos que lo intensifican, las actividades que lo atenúan y ayudan a regular sus emociones, así como los apoyos y recursos familiares, sociales y comunitarios que le sean de soporte. Se desarrolla un plan de intervención individualizado, el cual busca reducir el daño psicológico, restablecer la salud mental y promover la estabilidad psicosocial del personal de la salud.







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