Atraso o ayuda en la reforma educativa
- Dayana Suazo Davila
- 25 nov 2021
- 2 Min. de lectura
Actualizado: 26 nov 2021
El Pleno del Congreso aprobó el bachillerato automático hasta el 2023, a pesar de que el Ministerio de Educación se mostró en contra

Estudiantes realizan examen de admisión con protocolos / Foto: El correo
La covid-19 ha dejado el mundo paralizado sin duda alguna, no sólo en cuanto a economía sino también en el campo de la educación. Sin embargo, era de esperarse que las grandes potencias vayan retornando a la normalidad de manera diferenciada con otros países tercermundistas como lo es Perú. Uno de los factores que empeoraron nuestra débil respuesta a la pandemia mundial, fue el nefasto estado político por el que atravesaba el Perú hace apenas un año atrás.
Es a raíz de este difícil contexto que el Gobierno peruano ha tenido que brindar distintos y continuos apoyos económicos, como los bonos, modificar las medidas de bioseguridad o incluso promulgar nuevas leyes, en favor de la población, como la que se realizó recientemente con respecto al bachillerato en el nivel universitario.
“Esta mañana promulgamos una ley muy importante, una ley que amplía de manera excepcional el bachillerato hasta el 2023. Gracias a esta norma nuestros estudiantes podrán acceder a este documento que les permitirá conseguir oportunidades, insertarse al mundo laboral y forjarse un futuro mejor. Quiero destacar que esta ley es producto del consenso entre diferentes instituciones”, sostuvo el jefe de Estado, durante la ceremonia en Palacio de Gobierno.
Dichas declaraciones, por parte del presidente, fueron controversiales y punto de observación por muchos especialistas. Como bien sabemos, no es novedad que en ciertos puntos del país, la educación es paupérrima debido a un olvido por parte del estado con respecto a lugares alejados de la capital. Muchas personas ni siquiera tienen acceso a la educación superior, debido a diversos factores. Dicha ley supone una ayuda para aquellos estudiantes que carecen de laptops, o bibliografías necesarias para armar su investigación.
En Perú, se exige investigación para algunos pero para otros se les da el paso libre para así obtener cualquier trabajo sin tan siquiera haber culminado de estudiar, de esto son conscientes muchos funcionarios o congresistas, quienes injustamente ganan sueldos exorbitantes gracias al esfuerzo de millones de peruanos.
"La Sunedu no está de acuerdo con el bachiller automático, ya que esto significaría una pérdida del espíritu universitario: proponer un rigor académico para que el estudiante pueda presentar un proyecto de investigación”
En conclusión, desde nuestro punto de vista, la presente ley sí equivale un gran apoyo para muchos estudiantes universitarios, a quienes la pandemia les ha robado más que solo su educación, muchos de ellos han visto truncado su futuro. Sin embargo, es necesario que la presente ley sea bien empleada y aprovechada. No obstante, esto no debe significar un debilitamiento de la SUNEDU o una contrarreforma silenciosa por parte del Gobierno.







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